CUADROS ABSTRACTOS

Se te ocurre una manera mas expresiva de adornar tu casa y hacerla lucir con mucho mas estilo. Te gustaría un cuadro enorme con el que te identifiques y ames cada ves que veas. Lo que necesita un espíritu libre y aventurero es un cuadro abstracto.

¿Cuántas veces has estado frente a esas pinturas abstractas con todos esos colores y texturas que parecen no tener pies ni cabeza, sin entender de lo que tratan?, ¿muchas veces?

Seguramente, pero detrás de esos trazos y brochazos que podrían parecer azarosos, se esconde la intención del autor, sentimiento que espera pasivo ser encontrado. Y aún así, frente a esos cuadros te preguntas, ¿esto es arte?

En este artículo encontrarás algunos consejos para que comiences a apreciar este estilo de pintura y de esta forma puedas descubrir que la abstracción es más profunda y gratificante de lo que esperabas.

Antes de zambullirnos por completo, es necesario mojarnos los pies. Es decir, nos vamos a remontar a los comienzos del arte abstracto para conocer el contexto y después, descubrir su contraste con la pintura realista y otros estilos como los cuadros con flores.

Pintura abstracta

Es el ramo pictórico que consiste en el uso de sustancias y materiales sobre una tela para representar cosas o seres que no sean concretos o figurativos.

Mantiene su propio lenguaje visual con un significado propio y renuncia a la reproducción del objeto y la figura.

Los cuadros se componen de la mezcla de líneas y colores, ya que este estilo de pintura se preocupa más por la forma, la estructura y los aspectos cromáticos. De esta forma, buscan generar sensaciones a partir de la conjunción de todos los elementos en lugar de imitar la realidad.

Historia

Se creía que la pintura abstracta había surgido entre 1910 y 1913, tiempo en el que Kandinsky realizó su Primera acuarela abstracta, aunque ya desde 1900 existían estudios preliminares del color y la forma con elementos abstractos.

Sin embargo, la primera artista en crear una pintura de este tipo fue Hilma af Klint, quien en 1906 creó una serie de cuadros denominados Pinturas para el templo.

La obra de la pintora sueca fue dada a conocer en 1986 en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles, en Estados Unidos, casi 42 años después de su muerte.

El motivo de esta demora se debió a que Klint, en su testamento, pidió a su sobrino Erik que su obra no fuera expuesta antes de al menos 20 años después de su muerte, debido a que sabía que el público no la entendería.

Entre su colección inédita se encuentran mil pinturas abstractas y 125 cuadernos de notas, lo que la ha ubicado como una de las pioneras de esa escuela, incluso antes que Kandinsky y Malevich.

Hilma af Klint nació en Solna, un municipio al norte de Estocolmo en 1862, y realizó estudios en la Real Academia Sueca de Bellas Artes. Se sabe que pertenecía a un grupo autodenominado Las Cinco, mujeres que realizaban sesiones espiritistas para conectarse con “los maestros elevados”.

De ahí que dentro de su obra resalten temas complejos sobre la espiritualidad, expresados mediante un estilo geométrico que simulaba diagramas.

El arte abstracto nace en el siglo XIX como oposición al clascismo, negando la idea de la imitación y la idealización. De esta forma, enfatizan y dan protagonismo a los temas oníricos, la imaginación y el inconsciente, por lo que las formas y los colores adquieren más libertad.

Kandinsky, artista ruso, es considerado una de las figuras más importantes de esta escuela, por ser un pintor sobresaliente y destacar como teórico del arte. Escribió una obra titulada Sobre lo espiritual en el arte, en la que habla sobre cómo los colores causan efectos espirituales.

Y al parecer no sólo el artista, sino también los espectadores, debemos estar preparados de alguna forma para comprender la intención oculta del artista.

Durante el siglo XX nacieron varios movimientos como el cubismo, expresionismo, fauvismo y futurismo, los cuales influyeron y engrosaron el arte abstracto, pues estos tampoco buscaban la representación de la realidad, sino el distanciamiento con ella.

Tipos

Existen numerosas corrientes estilísticas dentro del arte y la pintura abstracta que se desarrollaron por dos vías: la relación con el arte decorativo, si este era expresivo, y la relación con la música.

Dos son las grandes vertientes de este tipo de pintura:

– Pintura abstracta expresiva: Es subjetiva y espontánea, se crea mediante métodos improvisados e impulsivos. Realza la expresividad de los elementos visuales, pero tiende a la vaguedad y ambigüedad, por no tratar un tema y carecer de estructura.

El mayor expositor de esta escuela es sin duda Kandinsky, quien trataba de dotar sus pinturas de sentimiento y emoción, ya que consideraba que el arte tenía que ser el reflejo del espíritu, los sentimientos y el ser interior.

Mientras que Delaunay, que había incursionado en el cubismo, pronto optó por la abstracción. Sus obras tienen implicaciones musicales conjugadas con el dinamismo cromático y los dejos de su antigua escuela.

Pintura abstracta geométrica: Es objetiva y universal, tiende a ser planificada racionalmente antes de su creación. Carece de expresividad de los elementos visuales, porque enaltece la composición sistemática, lógica, precisa y con una clara estructura.

Mondrian es uno de los expositores de esta escuela, porque aspiraba a que su pintura fuera atemporal, sin ninguna carga geográfica, histórica o sentimental.

Sus principales herramientas para lograrlo fueron la línea y los colores como el negro, el gris y el blanco. Creó un lenguaje visual llamado neoplasticismo.

Por otro lado, se encuentra Malevich, quien creó un estilo sobrio llamado suprematismo, el cual se fundaba en la utilización de formas básicas como el rectángulo, el triángulo, el cuadrado y el círculo; el uso de colores puros, limitándose incluso al blanco y el negro.

Obras y artistas representativos

Composición 8 – Vasili Kandinsky

Retablo número 1 – Hilma af Klint

Gamma – Alexander Calder

El Ritmo, la alegría de vivir – Robert Dalaunay

Cuadrado negro – Kazimir Malévich

Cebra – Victor Vasarely

Broadway Boogie Woogie – Piet Mondrian

Número 5 – Jackson Pollock

¿Por qué son importantes las pinturas abstractas?

La importancia de este estilo de pintura radica en que los artistas que formaron parte de él se dedicaron también al estudio de los aspectos básicos del arte, tales como el espacio, el ritmo, los colores, las formas y las dimensiones.

Esto generó un estilo muy particular que mostraba lo intimo de cada artista, la profundidad de su ser y la creación de nuevas realidades y mundos.

Pintura realista

Por otro lado, mientras el neoclasismo y el romanticismo se enfrentaban, una nueva corriente surgía: el realismo, el cual tomaría gran fuerza a mitad del siglo XIX.

Frente a la industrialización y el conocimiento científico, el hombre se dio cuenta que podía interpretar y dominar la naturaleza.

Fue entonces que percibió la necesidad de una postura realista que permeara incluso en sus expresiones artísticas, evitando la subjetividad y las visiones emotivas de los sucesos reales, para dar paso a representar la naturaleza con un ojo casi fotográfico.

En contraste con el arte abstracto, que busca alejarse de la realidad, el realismo buscaba imitarla con precisión y sin ninguna alteración en la percepción visual.

Y mientras las pinturas abstractas hablaban de sueños y realidades oníricas, el realismo se limitaba a los acontecimientos del mundo moderno, aquello que podían ver y tocar. Los campesinos y la clase trabajadora fueron objeto de estudio y representación.

El realismo trajo para el arte una sensación de sobriedad silenciosa.

Características generales

– Cientificismo: representación de la realidad con la misma objetividad con la que un científico estudia un fenómeno de la naturaleza, es decir, el pintor procuraba documentar la realidad en un lienzo.

El artista no podía mejorar artísticamente la naturaleza, pues la belleza está en la representación de la realidad tal cual es. El pintor tenía que revelar los aspectos más expresivos de lo que su ojo captaba.

– Politización: Fue uno de los temas más recurrentes. Los cuadros pasan a ser un medio para denunciar el orden social y las injusticias, era la manifestación y protesta a favor de los oprimidos.

La pintura demandaba justicia para las condiciones de miseria y desigualdad de los trabajadores y los menos favorecidos, en contraposición con la opulencia de la burguesía.

El pueblo fue, entonces, el argumento frecuente. Los artistas incorporaban la rudeza, la vulgaridad y la fealdad en sus cuadros para enaltecer a sus propios héroes, que no tenían nada que ver con los idealizados por la pintura romántica.

Obras y artistas representativos

Les Casseurs de pierres – Gustav Courbet

El origen del mundo – Gustav Courbet

Olympia – Edouard Manet

Mujer leyendo – Henri Matisse

El Ángelus – Jean Francois Millet

La Pastora – William-Adolphe Bouguereau

Autorretrato con pipa – Vincent van Gogh

¿Por qué es importante la pintura realista?

Simplemente porque el pintor se convierte en espectador y documentalista, representa el instante y el contexto en el que estaba: el aquí y el ahora, lo que nos permite formar parte de ese momento al observar el cuadro.

Cuadros con flores

La naturaleza fue también fuente de inspiración de los pintores realistas y románticos, ya que representaban el ideal de la belleza.

Artistas como Manet y Vincent van Gogh expresaron su placer por el campo, sus colores y texturas. Ambos dedicaron cuadros a los girasoles.

Las flores rápidamente se popularizaron entre la burguesía y se convirtieron en un motivo para la decoración, tanto de las casas como de la vestimenta.

Uno de los diseñadores más famosos del siglo XIX fue William Morris quien utilizaba su famoso “verde Scheele”, color representativo de tono intenso y que contenía arsénico como ingrediente, lo que causó varias muertes por envenenamiento.

Otros representantes de este movimiento fueron Bosschaert, Klimt y Monet.

¿Por qué son importantes los cuadros con flores?

Desde que el hombre aprendió a plasmar pintura en un lienzo (fuera el material que fuera), las flores han sido uno de los temas más recurrentes de la historia de la pintura, ya sea como fuente de inspiración, ejercicios de práctica, estudios botánicos o algún tema religioso.

Muy bien, después de conocer las generalidades de estos estilos de pintura, lo cual es necesario para poder apreciar las obras, pasemos al objetivo de este artículo.

5 claves para entender mejor las pinturas abstractas

1. Acércate al cuadro sin ninguna expectativa, no busques “algo conocido” dentro de él.

Recuerda que la pintura abstracta no representa objetos reales, así que no los busques.

No subestimes las formas básicas y la simplicidad de los colores y los trazos, relájate y concéntrate en lo que ves.

2. Ahora que las expectativas, el miedo y el rechazo a lo desconocido se han ido, mira fijamente los trazos, la disposición de los colores y las formas que se extienden por todo el cuadro. Piensa en cómo podrías describírlo a alguien que no lo puede ver.

No pierdas la paciencia, el cuadro es un diálogo con el autor, los trazos son el discurso íntimo y todo en conjunto es un lenguaje propio, el cual necesita tiempo para ser entendido.

3. Si ya contemplaste la estructura, los colores y las formas, analiza cómo te hacen sentir todos y cada uno de los elementos plasmados en el lienzo.

Mira los materiales, ¿qué es lo que representan?, ¿por qué crees que están ahí?, ¿usó un método espontáneo para realizar esa obra o fue algo planificado?, ¿cómo está representada la ira, la soledad o la divinidad?

4. Ahora que ya motivaste tu sensibilidad, es un buen momento para recordar o buscar información sobre el artista, dónde vivió, qué le sucedió, a qué movimiento pertenecía.

Lo creas o no, esta información aclara muchas de las incógnitas que aparecen en su obra. Al final, el pintor te está revelando su intimidad.

5. Ve el cuadro una vez más y disfruta la experiencia, contémplalo como una unidad, ¿cuál es el mensaje?, ¿qué es lo que percibes?, ¿qué es lo que te inspira?.

Respira profundamente y disfruta de lo que puedes ver.

Finalmente, el arte es un diálogo implícito con el artista y debemos de tomarnos nuestro tiempo para poder entender el mensaje que está escrito bajo los trazos, sus formas y colores, así como la disposión y ritmo.

Una vez que vayas tomando más práctica, verás cómo es más sencillo aproximarte a la pintura y elegir algunas como tus favoritas.

Espero que estas recomendaciones te resulten útiles, no solo para acercarte a la pintura abstracta, sino a cualquier otras sin importar su estilo.

Pero ¿qué y cómo son los cuadros abstractos?

Mientras existen los cuadros figurativos en los que los artistas expresan sus ideas con imágenes comprensibles y reconocibles para muchos de nosotros, los pintores que se inclinan por la abstracción se deshacen de estas convenciones. En su lugar, prefieren utilizar rayas, puntos y otros medios pictóricos para representar un objeto, situación o idea. Dicho de otro modo, mientras que los cuadros figurativos son claros, se requiere de un proceso de interpretación para entender las pinturas abstractas.

¿Puedes usar cuadros abstractos? ¿Cómo saber que van contigo?

Para ello tal vez debas de explorarte primero. Ten en cuenta los rasgos que te presentamos anteriormente. ¿Eres además extrovertido, alegre, espontáneo y proyectas un aire juvenil? Quién sabe, tal vez si cuentas con un par de estas características la respuesta sería sí, tu actitud siempre abierta al mundo iría muy bien con este tipo de arte. ¡Qué esperas para implementarlo en tu hogar!

No cabe duda de que la innovación es la respuesta para muchos de nuestros problemas; implica movimiento y cambio. La pintura que innova llega para quedarse, para trascender y ser parte de lo que cada persona quiere proyectar.

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